El principal peligro: el polvo

En el trabajo con esmaltes, el principal peligro a largo plazo es el polvo, sobre todo la sílice cristalina respirable: partículas de cuarzo o de cristobalita (formas cristalinas de la sílice) lo bastante pequeñas para llegar a lo más profundo de los pulmones. La sílice cristalina puede suponer aproximadamente del 10 al 60 % del peso en seco de un esmalte, y la mayoría de las arcillas (salvo el caolín) y muchos feldespatos también contienen cuarzo fino. El organismo británico de seguridad y salud en el trabajo, el Health and Safety Executive (HSE), dice que este polvo «es muy fino e invisible con una iluminación normal», así que una habitación que parece limpia no demuestra que el aire lo esté.

Respirado a lo largo del tiempo, puede causar silicosis, una enfermedad pulmonar que el HSE describe como «grave e irreversible» y capaz de «causar una incapacidad permanente y una muerte prematura». También puede causar EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica: bronquitis crónica y enfisema), que el tabaco empeora. La IARC, la agencia de la Organización Mundial de la Salud especializada en el cáncer, clasifica la sílice cristalina inhalada en el grupo 1, «carcinógeno para los seres humanos».

La sílice no se convierte en humos en el horno, y un esmalte húmedo no supone un peligro por inhalación a menos que se pulverice: la niebla de pulverización lleva sílice y se seca hasta convertirse en polvo (véase «Esmaltado a pistola», más abajo). Hay que tener cuidado cuando el material está seco: al abrir los sacos, al pesar, al mezclar el polvo con el agua y al limpiar las gotas, el esmalte pulverizado perdido y los restos de esmalte una vez que se han secado y han vuelto a convertirse en polvo.

Valores límite ambientales

Las normas laborales fijan un valor límite ambiental (VLA-ED): lo máximo de sílice que puede respirar una persona en su trabajo, como media de una jornada de 8 horas, en miligramos (mg) o microgramos (µg, milésimas de miligramo) por metro cúbico de aire.

Valores límite ambientales de sílice cristalina respirable en el trabajo (media de 8 horas)
RegiónLímiteNotas
Estados Unidos0,05 mg/m³ (50 µg/m³)Límite de la OSHA. Las empresas deben empezar a tomar medidas a partir de 25 µg/m³, el «nivel de acción».
Reino Unido0,1 mg/m³Además, la exposición debe mantenerse «tan baja como sea razonablemente posible».
Unión Europea0,1 mg/m³Límite vinculante (Directiva 2017/2398). Algunos Estados miembros fijan otros más bajos.
Australia0,05 mg/m³Desde julio de 2020. En junio de 2026, la mayoría de los ministros no apoyó bajarlo a 0,025.
Nueva Zelanda0,025 mg/m³Desde 2023. Los valores de WorkSafe son orientativos, no límites legales.

Algunas páginas dan 0,025 mg/m³ para Australia, pero el límite oficial sigue siendo 0,05. En cualquier caso, el consejo es el mismo: mantenga el nivel de polvo tan bajo como pueda.

Varios Estados miembros de la UE fijan límites más bajos que el de la UE. El límite donde usted vive, la norma que lo fija y el organismo nacional de seguridad en el trabajo:

El valor límite ambiental de sílice cristalina respirable en el trabajo, en España, como media de 8 horas (comprobado el 8 de octubre de 2026)
Cuarzo y cristobalita0,05 mg/m³

Un límite vinculante. Norma que lo fija: Real Decreto 665/1997, anexo III. Más bajo que el límite vinculante de la UE, de 0,1 mg/m³.

El organismo nacional de seguridad en el trabajo: Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Su página sobre la sílice.

Comprobado en: boe.es e insst.es.

Son límites para el lugar de trabajo. Obligan a las empresas, así que nadie inspecciona a quien hace cerámica por su cuenta en casa, aunque los talleres comunitarios y las escuelas con personal contratado suelen estar sujetos a ellos (consulte la normativa local). El polvo es el mismo en casa, y los límites muestran la escala del peligro: de 25 a 100 millonésimas de gramo en cada metro cúbico de aire, como media de un día.

Casi nadie ha medido el polvo en los talleres de aficionados, así que le recomendamos considerar que toda tarea con materiales en polvo seco levanta polvo.

Los hábitos que más importan

La mayor parte de la protección viene de los hábitos, no del equipo. Los consejos del HSE para los talleres de cerámica empiezan por evitar los materiales en polvo y siguen a partir de ahí.

Evite el material en polvo siempre que pueda

  • Compre esmalte ya mezclado con agua cuando le sirva para su trabajo. La primera sugerencia del HSE es «Compre el esmalte listo para usar, cuando sea posible», o en forma de gránulos o en suspensión.
  • Elija recetas más seguras. El HSE propone «esmaltes que contengan menos sílice cristalina». Digitalfire propone una frita (vidrio hecho en fábrica y molido hasta convertirlo en polvo, que se disuelve mucho menos que las materias primas sin fritar) en lugar de carbonato de bario crudo, y un pigmento (un color cerámico de fabricación industrial) en lugar de grandes cantidades de manganeso, cobalto o níquel para los negros.

Cuando use material en polvo

  • Saque el material con suavidad. El HSE dice que hay que «verter o sacar con pala de los sacos con suavidad» y evitar los recipientes grandes y hondos, para que el polvo caiga desde menos altura.
  • Mantenga las tapas puestas siempre que no esté usando un recipiente, también entre la báscula y el cubo.
  • Trabaje lejos de las corrientes de aire. Pese lejos de puertas, ventanas y zonas de paso, y no deje que entren otras personas en la habitación.
  • Añada el polvo al agua. Le recomendamos poner primero el agua en el cubo y añadir el polvo con suavidad, en lugar de verter el agua sobre un montón de polvo seco. Es una práctica habitual, no una norma de las fuentes.
  • Remueva con un agitador, no con las manos, y lleve guantes.
  • Manténgalo húmedo. Limpie los derrames húmedos «para que no se sequen», y guarde los restos húmedos en recipientes cerrados herméticamente.
  • Cuidado con los sacos. Los sacos llevan polvo por fuera. Enrolle los vacíos con suavidad y métalos en una bolsa antes de tirarlos.
  • Guarde los materiales en polvo tapados, sin apoyarlos en el suelo y lejos de las zonas de paso.

Un orden de preferencia sensato

  1. Compre esmalte húmedo ya preparado, y ahórrese el polvo.
  2. Prepare el esmalte a partir de polvo bajo una campana con extracción, o al aire libre, sin viento y lejos de otras personas; en ambos casos, con protección respiratoria.
  3. En interior sin campana: protección respiratoria, sacar el material con suavidad, tapas puestas y limpieza en húmedo enseguida.

Este orden es una recomendación nuestra, basada en el principio del HSE de evitar primero el material en polvo. Para pesar y mezclar paso a paso, consulte Cómo preparar un esmalte.

Protección respiratoria

Un equipo de protección respiratoria (EPR) es una mascarilla certificada para filtrar las partículas finas del aire que respira. Solo funciona cuando sella bien contra la cara, y refuerza los buenos hábitos en lugar de sustituirlos.

Clases por región

Clases de mascarillas para partículas por región (equivalencias aproximadas para el polvo de esmalte)
RegiónClase habitualClase superiorQué buscar
Estados UnidosN95P100Aprobación NIOSH en la mascarilla o en su envase
Reino Unido y UEFFP2FFP3EN 149 en las mascarillas desechables; EN 140 en las medias máscaras con filtros EN 143 P2 o P3
Australia y Nueva ZelandaP2P3AS/NZS 1716

La clase superior filtra una mayor proporción de partículas finas. Las fuentes no coinciden en lo que filtra una P3 australiana (al menos el 99 %, o al menos el 99,95 %), así que compre la clase certificada que se vende en su región. Una media máscara reutilizable (que cubre la nariz y la boca, con filtros reemplazables) con filtros P100 (P3 fuera de EE. UU.) es una opción habitual en los talleres.

Ajuste y sellado

Una mascarilla que tiene fugas deja entrar el polvo por sus bordes, sea cual sea su clase. El HSE advierte de que la barba y la barba incipiente «hacen imposible conseguir un buen sellado».

  • Aféitese poco antes de trabajar. Las pautas difieren en lo reciente que debe ser el afeitado para contar como «bien afeitado». Un fabricante del Reino Unido, citando al HSE, dice que hay que afeitarse en las 8 horas anteriores al inicio del trabajo. La norma australiana y neozelandesa de pruebas de ajuste pide afeitarse antes de una prueba de ajuste, «preferiblemente en las 12 horas anteriores». Afeitarse poco antes de trabajar cumple ambas.
  • Si lleva barba, un equipo filtrante de ventilación asistida de ajuste holgado (PAPR: una capucha o un casco con un ventilador que suministra aire filtrado) no necesita sellado en la cara.
  • Elija bien la talla. Un mal ajuste es una causa importante de fugas. Los lugares de trabajo usan una prueba de ajuste, una comprobación de que una mascarilla concreta se sella en una cara concreta. En casa, le sugerimos seguir las instrucciones del fabricante para comprobar el sellado cada vez que se la ponga.

En nuestra opinión, el ajuste importa más que la clase: una N95, una FFP2 o una P2 bien ajustada suele funcionar mejor que una P100 holgada.

Cuándo llevar una mascarilla

El HSE dice que la protección respiratoria «normalmente no es necesaria» cuando el pesado y la mezcla se hacen en un recinto ventilado, pero que «puede ser necesaria para el mantenimiento y la limpieza». La mayoría de los talleres caseros no tienen recinto, así que le sugerimos llevar una mascarilla (N95, FFP2 o P2 como mínimo; mejor P100, FFP3 o P3) siempre que:

  • abra sacos o vierta polvo;
  • pese polvos y los remueva en agua;
  • raspe, lije o triture esmalte seco o bizcocho;
  • haga cualquier limpieza en seco, o vacíe un aspirador;
  • pulverice esmalte (en una cabina: vea más abajo).

Lo que no es protección respiratoria

  • Las mascarillas quirúrgicas, las de tela y las mascarillas contra «polvo molesto» sin un marcado NIOSH, EN 149 o AS/NZS 1716. No confiaríamos en ellas para el polvo de esmalte.
  • Un equipo de protección respiratoria contra el polvo «no le protegerá contra gases ni vapores» (OSHA), así que no sirve de nada contra los humos del horno.
  • Cuide la suya: OSHA señala que una mascarilla sucia o mal usada «puede convertirse en un peligro». Guárdela limpia, lejos de la ropa de trabajo con polvo.

Limpieza, ropa y manos

El polvo que se deposita en suelos, mesas de trabajo y ropa vuelve al aire cada vez que se remueve. Después de manipular los materiales con suavidad, limpiar en húmedo es el hábito más útil que puede tener.

Limpie en húmedo

  • Friegue y pase la bayeta con agua. La Universidad de Utah recomienda fregar a diario los suelos y las superficies de trabajo con la fregona húmeda, y el HSE pide a las empresas que lo laven todo con agua al final de cada jornada. En casa, le recomendamos pasar la bayeta y la fregona después de cada sesión de preparación.
  • Nunca barra en seco, cepille en seco ni use aire comprimido. La OSHA prohíbe estas prácticas donde aumentan la exposición, y el HSE dice que nunca hay que quitarse el polvo de la piel o la ropa cepillándolo o soplándolo.
  • Aspire solo con un aparato hecho para polvo fino peligroso: con filtro HEPA en EE. UU. (un filtro que retiene al menos el 99,97 % de las partículas de 0,3 µm de diámetro), o como mínimo de clase de polvo M en el Reino Unido y la UE. En otros lugares, busque una clasificación equivalente. Los aspiradores corrientes, de taller o domésticos, no están clasificados así, y nosotros no los usaríamos, porque el polvo fino puede atravesarlos y salir con el aire que expulsan. Lleve su protección respiratoria para vaciar uno.

Ropa, comida y manos

  • Use ropa solo para el taller, de un tejido tupido que no retenga el polvo, y lávela a menudo (la Universidad de Utah recomienda una vez por semana), aparte del resto de la colada. El HSE señala que la ropa con polvo le sigue exponiendo después de terminar el trabajo, así que le recomendamos cambiarse antes de pasar al resto de la casa.
  • No coma, no beba ni fume en el taller. Como dice Digitalfire, «no hay que confundir el carbonato de bario con el azúcar de mesa al preparar el café». Etiquete todos los recipientes.
  • Lávese las manos antes de comer, beber, fumar o ir al baño, y límpiese bajo las uñas. Use agua tibia y un jabón suave en lugar de un limpiador abrasivo.

Para mantener el polvo y los materiales lejos de los niños y las mascotas, consulte No envenene a su familia.

Extracción localizada y esmaltado a pistola

Extracción localizada

La extracción localizada capta el polvo donde se produce: una campana o un recinto sobre el puesto de trabajo, con un ventilador que aleja el aire de su cara y lo saca del edificio. Al pesar es cuando más polvo se produce, así que el HSE describe un puesto de pesada cerrado con una pequeña abertura delante, y Digitalfire, una campana con ranuras sobre la báscula. Si tiene un sistema así, se aplican los consejos del HSE para los lugares de trabajo:

  • manténgalo lejos de puertas, ventanas y zonas de paso, porque las corrientes de aire lo anulan;
  • deje entrar aire de reposición limpio (aire fresco que sustituye al que extrae el ventilador, por una rendija bajo la puerta, una ventana o una entrada de aire);
  • expulse el aire extraído al exterior, lejos de puertas, ventanas y tomas de aire;
  • compruebe que está encendido y funciona antes de empezar.

Ninguna fuente da cifras de caudal de aire para una campana de aficionado. Si no tiene campana, confíe en manipular los materiales con suavidad, en la protección respiratoria y en la limpieza en húmedo.

Esmaltado a pistola

El HSE advierte de que la pulverización «puede producir nieblas que contienen SCR» (sílice cristalina respirable), y de que «las nieblas de esmalte se secan rápidamente y se convierten en polvo». Todas las fuentes que hemos encontrado dicen que el esmalte se aplique a pistola solo dentro de una cabina con ventilación.

  • El HSE pide un recinto con extracción y, «cuando sea posible, una cabina con cortina de agua», que recoge en el agua el esmalte pulverizado perdido.
  • Use una torneta dentro de la cabina, lleve guantes de nitrilo y protección respiratoria, y limpie la cabina y su filtro antes de que se seque el esmalte pulverizado perdido.
  • Quitar el polvo del bizcocho con una brocha antes de esmaltar también levanta polvo; le recomendamos usar en su lugar una esponja húmeda.

Si no tiene una cabina con extracción, no aplique esmalte a pistola. Aplíquelo a pincel o por inmersión: el HSE cita la aplicación a pincel y por inmersión como formas de generar menos sílice en suspensión en el aire.

Ventilación del horno

Lo que desprende una cocción

Toda cocción desprende humos, incluso cuando en el horno solo hay arcilla. Se desprenden agua y dióxido de carbono, con «un poco de monóxido de carbono» de la combustión de la materia orgánica, y Dave Finkelnburg, en un artículo en Ceramics Monthly, llama a la posibilidad de que se forme monóxido de carbono «el peligro más inmediato». El monóxido de carbono (CO) es un gas que priva al cuerpo de oxígeno y causa cansancio, dolor de cabeza y mareos. El azufre de las arcillas ball clay y de gres da a las cocciones de bizcocho su olor a huevo podrido, y los humos de azufre queman los ojos, la nariz y los pulmones.

Los materiales del esmalte añaden más. Algunos óxidos metálicos forman humos, «en particular, cobre, zinc, manganeso», que pueden causar fiebre por humos metálicos, una enfermedad con escalofríos y fiebre. El plomo «se vaporiza a temperaturas más bajas», y el espatoflúor, la criolita y la lepidolita desprenden compuestos de flúor. Nadie ha publicado mediciones en hornos de aficionados, así que le recomendamos ventilar el horno en cada cocción.

Extractores de tiro descendente

Un extractor de tiro descendente es un pequeño ventilador que se monta en el horno. Saca un poco de aire de la cámara de cocción, lo diluye con aire de la habitación y lo lleva al exterior por un tubo, de modo que capta los humos antes de que lleguen a la habitación. El fabricante de hornos Skutt dice que todos los fabricantes de hornos recomiendan uno.

  • Necesita aire de reposición. El EnviroVent 2 de Skutt expulsa al exterior 140 pies cúbicos (unos 4 m³) de aire por minuto, y debe volver a entrar la misma cantidad.
  • Elimina «solo los humos peligrosos, no el calor» (Skutt), y debería funcionar con independencia de la calefacción y la refrigeración del edificio.
  • Saque el tubo al exterior, lejos de ventanas, puertas y tomas de aire. Finkelnburg recomienda un ventilador de jaula de ardilla (centrífugo), no uno de hélice.
  • Algunas normativas locales exigen un extractor para el horno, así que consulte la suya.

La alternativa es una campana extractora (una cubierta sobre el horno). Aspira los humos que escapan junto con mucho aire de la habitación, pero no extrae nada del interior del horno, y también necesita aire de reposición.

Dónde colocar el horno

  • Le recomendamos un garaje, un cobertizo o una habitación reservada para el horno en lugar de una estancia de la vivienda, y que pueda cerrar para que no entren niños ni mascotas, como aconseja Skutt.
  • Distancias de seguridad. Las fuentes difieren: Skutt indica al menos 18 pulgadas (46 cm) hasta cualquier pared o material combustible (cualquier cosa que pueda arder), mientras que CIRMA, una aseguradora de Connecticut, propone 3 pies (0,9 m) hasta cualquier cosa combustible. Siga el manual de su horno; si no lo tiene, deje 18 pulgadas hasta las paredes y 3 pies hasta cualquier cosa que pueda arder.
  • Suelo. Use un suelo no combustible, como hormigón o baldosa cerámica, nunca madera, moqueta ni vinilo. Mantenga la madera, el papel y los disolventes lejos del horno.
  • Instalación eléctrica. CIRMA recomienda un circuito independiente, sin alargadores ni protectores contra sobretensiones, desenchufar el horno entre cocciones y tener un extintor a menos de 25 pies (7,6 m).
  • Calor en la habitación. Skutt dice que hay que mantener la habitación por debajo de 38 °C (100 °F), porque si no, el programador puede apagar el horno. Como el extractor no elimina el calor, una habitación pequeña puede necesitar además un ventilador. Evite que haya rociadores o detectores de calor justo encima del horno.
  • Detector de monóxido de carbono. No hemos encontrado ninguna norma que exija uno para un horno eléctrico, pero la combustión de la materia orgánica produce CO, así que un detector en la habitación del horno y en las contiguas es una medida sensata y barata (vea No envenene a su familia).

El raku produce mucho humo y mucho CO; la Universidad de Utah aconseja hacerlo al aire libre, lejos de tomas de aire y ventanas. Sobre la cocción en sí, consulte La cocción en un horno sencillo.

Los materiales que exigen más cuidado

La mayoría de los materiales para esmaltes, entre ellos la sílice, las arcillas, los feldespatos y las fritas, son sobre todo un peligro por su polvo, que los hábitos anteriores controlan. Una lista más corta de materiales es tóxica por sí misma, al respirarlos, al tragarlos o por contacto con la piel. Digitalfire añade que los pigmentos son en general mucho más seguros que los óxidos crudos, y que «con cualquier material se pueden hacer esmaltes desequilibrados que liberan metales tóxicos»: que un esmalte sea apto para uso alimentario depende de toda la receta, no de un solo ingrediente.

Un grupo de la IARC es una clasificación del riesgo de cáncer: el grupo 1 significa «carcinógeno para los seres humanos», el grupo 2A «probablemente carcinógeno para los seres humanos», el grupo 2B «posiblemente carcinógeno para los seres humanos» y el grupo 3 «no clasificable en cuanto a su carcinogenicidad para los seres humanos», lo que significa que no hay pruebas suficientes para juzgar en uno u otro sentido.

Materiales para esmaltes que exigen precauciones especiales
MaterialPeligroPrecaución
Compuestos de plomo y fritas de plomo«Muy tóxicos por inhalación o ingestión»; se vaporizan en el horno a temperaturas más bajas que la mayoría de los materiales para esmaltes.Evítelos; Digitalfire dice que solo para expertos. Dé por hecho que todo esmalte que no esté etiquetado «sin plomo» o «exento de plomo» contiene plomo.
Carbonato de barioInsoluble en agua, pero se disuelve en el ácido del estómago; afecta al corazón y a los músculos (latido irregular, potasio bajo).Estroncio o una frita de bario, si la receta lo permite; protección respiratoria; recipiente etiquetado.
Bióxido de manganesoEl polvo o los humos pueden causar manganismo, una enfermedad del sistema nervioso parecida a la enfermedad de Parkinson, normalmente tras 1 a 3 años de exposición. Los humos pueden causar fiebre por humos metálicos.En su lugar, pigmentos negros en porcentajes bajos; ventile el horno.
Dicromato potásico y óxido de cromoEl cromo(VI), como el del dicromato, está en el grupo 1 de la IARC. Esa clasificación no incluye el cromo(III), como el del óxido de cromo.Evite el dicromato. Consideramos el óxido de cromo mucho menos peligroso, pero reduzca al mínimo su polvo.
CobaltoSales solubles de cobalto(II): IARC 2A; óxido de cobalto(II): 2B; Co₃O₄ negro: grupo 3. El carbonato de cobalto está clasificado en la UE como sustancia que puede provocar cáncer por inhalación, puede perjudicar a la fertilidad y se sospecha que provoca defectos genéticos (H350i, H360F, H341).Reduzca el polvo al mínimo; pigmentos para los negros.
Compuestos de níquelEstán en la lista de la Universidad de Utah de carcinógenos humanos conocidos o probables.Pigmentos en lugar de porcentajes altos.
Cadmio y selenio, en crudo o en pigmentosLos compuestos de cadmio están en la lista de la Universidad de Utah de carcinógenos humanos conocidos o probables.«Solo en manos de expertos» (Digitalfire); lea la FDS de cualquier pigmento.
Antimonio y vanadioAntimonio trivalente (como en el trióxido de antimonio): IARC 2A; vanadio: «muy tóxico por inhalación».Vanadio, solo para expertos; reduzca al mínimo el polvo de antimonio.
Cobre y zincLos humos del horno pueden causar fiebre por humos metálicos; el óxido de zinc crudo «en general no se considera peligroso».Ventile el horno.
Carbonato de litio«Muy tóxico por inhalación». Un comité de expertos de la UE concluyó que puede perjudicar a la fertilidad y dañar al feto y a los niños alimentados con leche materna; cuando lo comprobamos, su adopción formal no estaba confirmada.Guantes y protección respiratoria; manténgalo lejos de los niños. Sugerimos un cuidado especial durante el embarazo y la lactancia.
Bórax y ácido bóricoClasificados en la UE como «Puede perjudicar a la fertilidad. Puede dañar al feto».Guantes; aporte el boro con una frita siempre que pueda.
Carbonato sódico, potasa, feldespatos alcalinosIrritantes para la piel.Guantes.
Espatoflúor, criolita, lepidolitaDesprenden gases de flúor en la cocción; el espatoflúor también irrita la piel.Ventile el horno hacia el exterior; guantes.
TalcoIARC 2A desde julio de 2024; el talco contaminado con amianto cuenta como amianto, grupo 1.Talco laminar (no fibroso) y sin amianto; compruebe su FDS.

El bórax, el ácido bórico, el carbonato sódico y la potasa se disuelven en agua, así que los consideramos los que con más probabilidad se absorben por una piel con heridas o se tragan con las manos sin lavar.

Si una receta lleva carbonato de bario crudo, mucho manganeso o cualquier material con plomo o cadmio, busque una versión que use en su lugar una frita o un pigmento. Glazecalc puede comparar la química de la receta original y la de la versión con el cambio; después, pruebe el nuevo esmalte.

Guantes, piel y ojos

Piel

  • Lleve guantes con el esmalte húmedo o seco; la Universidad de Utah dice que «deben llevarse». El HSE menciona el nitrilo para la aplicación a pistola. Ninguna fuente comparaba materiales de guantes, así que recomendamos el nitrilo para todo el trabajo con esmaltes.
  • Las cremas barrera no son guantes. El HSE: «Las “cremas barrera” no son “guantes líquidos”».
  • Tanto el polvo de sílice como el trabajo en húmedo causan dermatitis de contacto (piel roja, dolorida y agrietada), y la piel agrietada deja entrar los materiales. Lávese con agua tibia y un jabón suave, y use una crema para después del trabajo.
  • Cubra los cortes. No se cree, por ejemplo, que los compuestos de bario atraviesen la piel intacta, pero sí pueden atravesar la piel con heridas.

Ojos

  • Lleve gafas de seguridad al amolar piezas esmaltadas. También las recomendamos al verter materiales en polvo.
  • Mirar dentro de un horno caliente. Los hornos emiten radiación infrarroja (calor que no se ve) que «puede causar cataratas». Los grados de protección recomendados para las gafas con filtro de infrarrojo difieren: de 1,7 a 3,0 (Universidad de Utah) y de 2,0 a 5,0 (Universidad de Calgary). El grado 3 está dentro de ambos márgenes; elija uno más oscuro si le aparecen manchas en la vista.

Cómo leer una ficha de datos de seguridad

Una ficha de datos de seguridad (FDS; en las antiguas, «hoja de seguridad», o MSDS en inglés) es el documento del proveedor sobre la composición de un producto, sus peligros y su manipulación. Toda materia prima y todo esmalte comercial deberían tenerla; búsquela en la página del producto o pídasela al proveedor. Tiene 16 secciones, y dos son las que más importan:

  • Sección 2, Identificación de los peligros: la clasificación, una palabra de advertencia como «Peligro», pictogramas (pequeños símbolos de advertencia) e indicaciones de peligro.
  • Sección 8, Controles de exposición/protección individual: los valores límite ambientales, los controles técnicos necesarios (ventilación y extracción) y el equipo de protección que hay que llevar.

Los pictogramas y las indicaciones de peligro proceden del SGA (Sistema Globalmente Armonizado; en inglés, GHS), el sistema internacional de etiquetado de productos químicos. El bórax, por ejemplo, lleva el pictograma GHS08 de peligro para la salud, la palabra de advertencia «Peligro» y la indicación de peligro H360FD, «Puede perjudicar a la fertilidad. Puede dañar al feto». Que sepamos, las FDS del Reino Unido, la UE, Australia y Nueva Zelanda usan las mismas 16 secciones.

  • Compruebe la forma de la sílice. El HSE advierte de que la sílice cristalina «puede estar mal etiquetada como “sílice amorfa”».
  • «No clasificado» no significa «inofensivo». Un esmalte preparado sin pictogramas sigue produciendo polvo de sílice cuando está seco.

Esta guía reúne consejos publicados, pero no sustituye a la ficha de datos de seguridad de un material, al manual de su horno ni a la normativa local. Donde difieran de lo que lee aquí, sígalos a ellos.

Recomendaciones oficiales por región

Estas son las fuentes primarias que más vale la pena leer. La mayoría están escritas para lugares de trabajo, pero sus consejos se aplican bien a un taller en casa.

Fuentes